Componentes del cigarrillo

Más de 4.000 sustancias químicas

Hace décadas que la negación de las consecuencias que los componentes del tabaco y del humo del tabaco en el ambiente o HTA sobre la salud se debía sobre todo a los pocos o incorrectos estudios que estaban publicados. El Humo de Tabaco Ambiental (HTA) está formado por la corriente lateral (que constituye más del 75%) y por la  principal exhalada. Actualmente la evidencia científica sobre los efectos de la exposición involuntaria al humo del tabaco es innegable (Ayesta y Lorza, 2007).

Más allá de los componentes del tabaco, el humo de un cigarrillo es una mezcla compleja de gases y partículas en la que existen más de 4.000 sustancias químicas, algunas de ellas irritantes y más de cuarenta cancerígenas. Entre estas sustancias están hidrocarburos policíclicos aromáticos, N-Nitrosaminas, metales pesados, gases con propiedades dañinas siendo el CO el principal.  Además, como hemos comentado, hay más de sesenta sustancias añadidas por las compañías de tabaco durante la manufacturación del tabaco (Fowles y Dybing, 2003).

Corriente principal y corriente secundaria del humo del tabaco

Un cigarrillo en combustión produce dos tipos de corriente:

  • La corriente primaria o principal que se produce durante las caladas del fumador. En la pipa, éstas se dan espaciadas y el humo no suele tragarse. En cambio en los cigarrillos se inhala el humo, que penetra profundamente, hasta los alveolos pulmonares.
  • La corriente secundaria o lateral está formada por el humo desprendido entre las caladas. Para un cigarrillo la duración de la corriente secundaria es mucho más importante que la de la corriente primaria (de 20 a 30 segundos de caladas activas sobre un total de unos 10 minutos). Esa corriente secundaria contamina de forma importante el ambiente ya que su contenido en productos tóxicos es mucho mayor que en la corriente primaria, al ser fruto de una combustión más incompleta y a menor temperatura. Los fumadores y no fumadores que estén expuestos a esta corriente sufren gran parte de los efectos nocivos del humo (Rodríguez, Calvo y López, 2003; Haustein, 2003).

El HTA está formado por la corriente lateral (que constituye más del 75%) y por la  principal exhalada. En las personas involuntariamente expuestas al HTA, sobre todo en ambientes cerrados, se detectan aumentos en los niveles de partículas respirables, nicotina, hidrocarburos aromáticos policíclicos, CO y otras sustancias (Ayesta y Lorza, 2007). Por lo que podemos decir que el HTA causa muerte prematura y enfermedad, tanto en adultos como en niños. En niños además aumenta el riesgo de muerte súbita, infecciones respiratorias y del oído interno y agravamiento de asma principalmente. En adultos ocasiona efectos cardiovasculares (Ayesta y Lorza, 2007).

Pese a que ahora conocemos los componentes del tabaco, lo más importante a tener en consideración respecto al tabaco es que no existe un nivel de exposición que pueda considerarse libre de riesgo, por eso hay que abandonar la idea de la reducción del daño o la diferente afectación según exposición ya que no se ha encontrado dicha correlación empíricamente.

Pero, ¿qué contiene concretamente? ¿Cuáles son los componentes de un cigarrillo?

Componentes del tabaco adictivos

Azúcares:

Ingrediente incluye azúcar blanco (sacarosa), azúcares parcialmenye o totalmente invertidos (glucosa, fructosa, y sucrosa), siropoe de maíz, mieles y azúcar de acre (sucrosa).

Oficialmente se añade como humectante y aroma, pero al quemarse forman formaldehído.

En ratas hay demostrada una sinergia entre el acetaldehído y la nicotina. Si podían elegir entre la nicotina sola y la nicotina con acetildehído, las ratas pulsaban la barra con la mezcla. Es mutagénico y tóxico para el embrión.

Sustancias:

que componen el cigarrillo declaradas como adictivas:

Acetaldehído 0,001% (declarado como aroma)

Basado en trabajo gráfico realizado por El País en el 2007.

¿Cómo funciona nuestro tratamiento?

Los últimos estudios han demostrado que cuando hay un contacto con un especialista y un uso del tratamiento adecuado, dobla las probabilidades de que el intento de dejar de fumar tenga éxito.