Dormir mejor
Sigue estos simples consejos y dormirás mejor
  • No te vayas a la cama hasta que sientas sueño.
  • Usa la habitación sólo para dormir (ni TV, ni radio, ni lectura…).
  • Si no consigues dormirte después de 20-30  minutos, levántate y cambia un rato de situación, permanece levantado hasta que verdaderamente tengas sueño.
  • Duerme tanto como sea necesario para sentirte fresco y saludable durante el día siguiente, pero no más de eso. Tiempos excesivamente largos en la cama parecen estar relacionados con sueños fragmentados y poco profundos.
  • Evita dormir en habitaciones que puedan estar muy cerca de sitios ruidosos.
  • No debes irte a la cama con el estómago vacío (ya que  podría alterarte el sueño).
  • Evita tomar bebidas con cafeína antes de ir a dormir (café, té, bebidas con cola).
  • Evita el alcohol.
  • Levántate todos los días aproximadamente a la misma hora.
  • Haz ejercicio de forma regular ya que te ayudará a conciliar el sueño, pero evita el ejercicio intenso antes de ir a dormir.
Criterios del síndrome de abstinencia a la nicotina

A. Consumo diario de nicotina durante varias semanas, al menos
B. Susppensión repetida del consumo de nicotina o disminución del su cantidad, seguidas, en un plazo de 24 horas, por cuatro o más de los síntomas siguientes:

  • Disfória o falta de humor.
  • Insomnio
  • Irritabilidad, frustración o enfado
  • Ansiedad
  • Dificultad para concentrarse
  • Intranquilidad
  • Disminución de la frequencia cardíaca
  • Mayor apetito o augmento de peso
C. Los síntomas no son causados por una enfermedad ni por un transtorno mental. El hecho de dejar de fumar conlleva unos menores índices de hospitalización y de disminución del numero de visitas médicas en régimen ambulatorio al cabo de unos años, en comparación con los correspondientes a las personas que siguen fumando. El ahorro de de costes se obtiene como consequencia de la menor utilización de recursos de atención sanitaria. compensa en gran medida los costes que se derívan de las acciones encaminadas a dejar de fumar, cuyos costes son moderados. Esto indica que la inclusión de los planes habitiuales de beneficios sanitarios de tratamientos farmacológicos y de modificación de la conducta, encaminados a conseguir que se deje de fumar, representa una razonable inversión financiera en salud pública.