Los fumadores que utilizaron cigarrillos electrónicos casi duplicaron las posibilidades de dejar de fumar al año en comparación aquellos que utilizaron parches o chicles de nicotina. El estudio realizado por investigadores británicos ha sido publicado recientemente en  New England Journal of Medicine  y ha sido liderado por el profesor Peter Hajek.

En relación  a este estudio los investigadores asumen la controversia que crea este producto y afirman que su seguridad a corto plazo parece garantizada pero, como es lógico, su seguridad a largo plazo no ha estado demostrada y dos editoriales publicados en el mismo número enfatizan en este tema junto con la afectación que este producto pueda causar a niños y adolescentes.

El estudio aporta información sobre 886 fumadores de los cuales la mitad fueron asignados a usar el cigarrillo electrónico y la otra mitad parches o chicles de nicotina.  Al año, el 18% del grupo de cigarrillo electrónico no fumaron en comparación al 9,9% del grupo de parches y chicles.  Los únicos efectos del uso del cigarrillo electrónico observados fueron sequedad de boca y garganta junto con sensación de irritación de garganta.

El estudio aporta datos pero la controversia y la negación del efecto sobre el consumo de tabaco convencional de los cigarrillos electrónicos siguen sobre la mesa. La nicotina es adictiva y estos productos aportan nicotina. ¿Es una forma más segura? A corto plazo parece que sí.