Repasando todas las novedades aparecidas y publicadas a lo largo del año me ha sido relativamente fácil escoger, según mi criterio, lo más destacado del campo del tabaquismo y que, curiosamente, no es ningún aspecto positivo.

En este último año no hemos asistido, a nivel mundial, a la aparición de nuevos tratamientos ni políticas de lucha contra el tabaquismo novedosas.  En mi criterio lo más destacable, y preocupante, que ha sucedido en nuestro país es  el incremento del número de fumadores  respecto las cifras observadas en los último 10 años. Según datos del Ministerio de Sanidad y Consumo casi 4 de de cada diez Españoles son fumadores diarios (el 34% de la población) con una frecuencia de casi el 39 % de fumadores entre los menores de 35 años. Preocupante.  Alguna cosa  se hace mal.

Si comparamos nuestras cifras con las del Reino Unido (17 % de fumadores, venían de un 33% hace 10 años) o ya no digamos aquellas que muestran países del norte de Europa como Noruega o Suecia, las cifras son escandalosas.

¿Qué han hecho bien estos países?

Nos vamos a centrar en el Reino Unido. Veamos:

En primer lugar es uno de los países, junto con Irlanda, Islandia y Noruega, dónde el precio del tabaco es más caro- unos 10 euros de promedio la cajetilla- que se ha asociado con una regulación hiperestrictiva para el tabaco convencional. En segundo lugar, han apostado por la promoción de las alternativas al tabaco convencional  que permita al fumador recibir nicotina de una forma más segura a los cigarrillos convencionales. Este punto es totalmente impensable en nuestro país dónde no tan solo no se han promocionado campañas de reducción de daños sino que se han “criminalizado” y “desacreditado” ciertas estrategias de reducción del daño de los productos convencionales frente a productos más seguros. No es la primera vez que España no apuesta por campañas de reducción de daños, posiblemente esta fue la causa del porqué hemos tenido las tasas más altas de Europa de infecciones por el VIH.  

¿Hasta cuándo? 

En mi opinión, no creo que se apueste por estos métodos no convencionales en un plazo corto de tiempo. Posiblemente, vista la experiencia, cuándo los “expertos” y autoridades se den cuenta puede que ya sea demasiado tarde. De momento el número de fumadores va en incremento.